DE LOS EVANGELISTAS EN CAMUÑAS
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Textos relacionados: Historia Ejemplar (Diario de Barcelona),- Origen del Evangelismo en Camuñas (Federico Fliedner),- Intolerancia religiosa,- Inundación de 1891.- Don Luis Villaseñor.
Aunque por raro que suene hoy, Camuñas ha sido uno de los puntos fundamentales del evangelismo en España, llegando a conocerse como la Ginebra protestante española. Nos surgió la idea de hablar de los evangelistas al conocer la importancia que para esta rama del cristianismo había tenido nuestro pueblo y al comprobar que cuando hurgábamos en la vida de D. Luis Villaseñor se hablaba de ellos. Antes de proceder a describir la historia de los evangelistas en Camuñas, tenemos que dar las gracias en primer lugar a un grupo de camuñeros que allá por el año 1985 realizaron una fantástica labor de investigación y que son por todos conocidos, José Ariza, Pedro Gallego, José Carlos García y Andrés Rodríguez y en segundo lugar a la Fundación Federico Fliedner por la colaboración prestada.
Comenzamos con una duda, ya que no tenemos muy
clara la forma en la que llegó esta r
ama
del cristianismo a Camuñas. Por las informaciones que nos han ido llegando
podemos aventurar dos teorías. La primera nos dice que vieron de la mano de
D.
Luis Villaseñor y López de la Oliva, el cual en su afán de culturizar a la
población por un lado y por otro atacar a la institución eclesiástica
establecida, habría contactado con los evangelistas, trayendo a Camuñas un
pastor protestante, D. Félix Moreno Astral. Esta teoría, es avanzada por D.
Marcelino Menéndez Pelayo en su “Historia de los heterodoxos españoles” donde
indica que un maestro ateo, un barbero y un cierto señor de horca y cuchillo
(suponemos que este último es D. Luis Villaseñor), llaman en 1874 a Moreno
Astray, de la mano de varios misioneros republicanos como Araus y Ceferino
Treserra. Esta teoría también defendida por varios interlocutores relacionados
con el pueblo con los que hemos contactado parece que es la más fidedigna.
La segunda teoría es la indicada por
Federico
Fliedn
er,
uno de los más importantes miembros de la iglesia evangélica de España y mecenas
de la congregación existente en nuestro pueblo. En su libro
“Aus meinen Leben”, nos
indica como unos habitantes del pueblo al ir a Madrid, habían entrado en una
iglesia evangélica, y encantados con lo que allí oyeron volvieron al pueblo
cargados de Nuevos Testamentos uniéndose a esta familia en poco tiempo otras,
pidiendo urgentemente un pastor. Es otra teoría aunque nosotros nos seguimos
quedando con la anterior.
Lo que si está claro es que los evangelistas estuvieron en Camuñas desde el comienzo de su expansión por España, allá por el año 1870, ya que aunque en los documentos mencionados anteriormente se dan otras fechas, Moreno Astray aparece inscrito en la Iglesia Española del Redentor como pastor, apuntando el domicilio de Camuñas en el que ejercía la pastoración el 28 de septiembre de 1870, por lo que parece claro que ese es el año de su venida a Camuñas.
D. Félix Moreno Astray (1841-1880) era un sacerdote apóstata de la diócesis de Santiago, que se aproximó al evangelismo en torno a 1870 en la capilla de Madera Baja, en Madrid. Las malas lenguas consideraban maliciosamente que la protestantización de Moreno fue como la de otros clérigos, que se encontraban a disgusto con su dogma y sus obispos “y que amaban a Dios un poco menos que a las libras esterlinas”. Pero su vida como pastor protestante no fue envidiable en riqueza o bienestar materiales, y sin embargo en ella permaneció hasta el final. Aparece como pastor de la iglesia de Camuñas en las Asambleas Generales de la Iglesia Cristiana Española de 1871 y 1872.
Don Federico Fliedner ayuda económicamente a Moreno Astray con dinero de las colectas hechas por la Iglesia Evangélica en Alemania y en Madrid. Con esta ayuda recibida, Moreno Astral compra una casa o terreno en la calle Veracruz para edificar su iglesia y su escuela. El 19 de abril de 1880 muere en la villa de Camuñas, ese hombre bajito, pero activo que fue Félix Moreno Astray.
El auge del evangelismo en Camuñas alcanza su plenitud en esta época, así el periódico La Luz, periódico evangelista, dijo «que la población en masa se había convertido al Evangelio», lo cierto es que llegaron a apostatar de la religión católica hasta 90 familias. Y tanto fue el revuelo causado que en el Diario de Barcelona se escribe sobre este asunto explicando desde uno de los puntos de vista, lo allí acaecido. Otro punto de vista de lo que pasó el evangelismo en Camuñas fue el que describe Federico Fliedner en “Aus meinen Leben” sobre la opresión a la que fueron sometidos.
Después de un lapsus de dos años sin representante oficial protestante, Don Federico Fliedner, sintiendo gran afecto por la congregación de Camuñas, manda a un nuevo maestro evangelista, D. José Marcial Dorado, que será sin duda el más intelectual de todos los representantes llegados a Camuñas. D. José muere en el año 1890.
Periodo poco conocido de la historia de los evangelistas en Camuñas es la etapa que coincide con la estancia de un tal Yangüas. Tenemos de esa época otro testimonio de Federico Fliedner, sobre las inundaciones acaecidas en la zona en el año 1891 y que nos muestran el apoyo dado a Camuñas y la gran magnitud de la riada que se llevó consigo a Consuegra y dejó maltrechas a las poblaciones colindantes como Camuñas. Quizá por este gesto o por su constancia en mantener los vínculos con Camuñas, Federico Fliedner, llegaría a tener una calle con su nombre en el pueblo, la cual no desaparecería hasta la llegada del franquismo.
Posteriormente, sobre el año 1898, llegaría a Camuñas, D. Manuel Rodríguez Alba, conocido como Lulo, siendo sin duda el más conocido y respetado de los evangelistas en Camuñas. Desciende de una familia muy conocida del protestantismo español procedente de la localidad de Besullo en Asturias. En su juventud es condenado a 12 días de prisión en Cangas del Narcea. Al salir de la misma lo echan de casa siendo acogido por su hermano ya casado. En Madrid trabaja en la Librería Nacional y Extranjera mientras estudia y obtiene el titulo oficial de Maestro, pasando a ser colaborador fijo de la obra sostenida por la familia Fliedner.
Se casa con Dª Isabel Escribano Úbeda, vecina y natural de camuñas, de familia liberal y con pensamientos avanzados; con ella tuvo cuatro hijas, a las que puso por nombres Fé, Esperanza, Virtudes y Caridad, siendo ésta última farmacéutica en Camuñas durante años..
Don Manuel ejerció de maestro y también de
Pastor, durante casi cincuenta años, teniendo escuela pública permanente. Se
puede decir que de su escuela salió el 90% de los habitantes de Camuñas con una
cierta cultura. D. Manuel escribía en la “Revista Cristiana”:
"Por último, el 23 de Enero del año 1895 se volvió el colegio (en Camuñas).
Durante los últimos cinco años que permanece abierto han pasado por él más de doscientos niños. Mas como estos niños se hallan rodeados de una atmósfera ateísta, predominante es esta comarca, al poco tiempo de abandonar el colegio para dedicarse a las faenas agrícolas, dejan de asistir a las clases dominicales, y poco a poco van olvidando las enseñanzas evangélicas, o dudando de ellas. Esto nos desorienta en gran manera. Para atajar este mal y evitar en parte que los jóvenes se segreguen de la benéfica influencia del maestro, en el último mes del siglo XIX hemos constituido una Sociedad de jóvenes con carácter de Sociedad Cooperativa. De este modo aunque los niños dejen el colegio, no se separarán de la influencia de su profesor, quien todos los Domingos a las dos de la tarde tiene ocasión de hablarles, amonestarles y recordarles la doctrina aprendida en el colegio.
Los padres están sumamente satisfechos con esta sociedad porque estimulan el ahorro de sus hijos, los aparta de los vicios y estrecha lazos de unión y fraternidad entre ellos. Algunos de los padres han solicitado ingresar también ellos en la Sociedad. En los dos meses que lleva constituida, ya cuanta con un ahorro de 100 pesetas. Confiamos que por medio de esta Sociedad, nuestros esfuerzos no resulten vanos. ¡Que Dios nos ayude!” Camuñas 1 de Febrero de 1901.
Un ejemplo de la labor educativa de este hombre,
queda de manifiesto en una anécdota que se cuenta del general Primo de Rivera,
sobre Camuñas. Miguel Primo de Rivera, cuyo régimen imponía una censura a toda
clase de manifestaciones, no le pareció nada censurable, los hechos que cuenta
Carlos López en "Obra Social de la Segunda Reforma":
"Primo de Rivera en el sorteo de mozos de la región manchega, que se celebraba
en Alcázar de San Juan, era requisito indispensable que cada mozo firmase la
hoja de reclutamiento. Como casi nadie sabía firmar, ponían el dedo; si alguno
sabía escribir, el general preguntaba:
-"¿Tu de dónde eres?
Siempre respondían.
-De Camuñas, mi General.
Tantas veces sintió Camuñas el General, que preguntó.
-¿Que pasa en Camuñas?
Entonces le dijeron.
- Es que Camuñas es el pueblo de los protestantes.
Primo de Rivera dijo entonces.
-“Pues vaya con los protestantes"
Muchos recordamos todavía la botica en la calle Veracruz, regentada por una de las hijas de D. Manuel, Caridad Rodríguez y conocemos como la actual casa de la Cultura (Ver texto de la Casa de Cultura), está asentada sobre unos terrenos cedidos por esta familia al Ayuntamiento de Camuñas. Los mayores recuerdan como a la escuela de D. Manuel acudían los niños y niñas de aquella época, donde aprendían a contar, leer y escribir. Utilizaban como pizarra las antiguas tinajas de la bodega, jugando en el amplio patio, junto al gran árbol de pan y queso, que adornaban en las fiestas navideñas. Los días fríos de invierno estos pequeños recibían las clases en la amplia cocina de la casa de D. Manuel. Las familias de estos niños pagaban un real de los de entonces para que estos recibiesen una enseñanza.
Don Manuel moriría el 26 de noviembre de 1946, con el afecto de la mayoría de los camuñeros, sabiendo que su labor había sido muy positiva para el pueblo. Con su muerte prácticamente muere el protestantismo en Camuñas.

Posteriormente, ya en la década de los años 1960
y 1970, la comunidad evang
élica
es atendida desde Madrid por el pastor Luis Ruiz Poveda, al cual le ocurrió un
desagradable hecho que demuestra el decaimiento de la actividad evangélica en
Camuñas. Ocurrió que, alentados por el nuevo cura párroco, la feligresía
católica hizo frente a la minoritaria feligresía protestante e incluso un
domingo a la salida del culto el pastor halló pinchadas las ruedas de su
vehículo, un «seiscientos». Lo comentó con sus compañeros de Madrid y luego con
el Secretariado de Ecumenismo de la diócesis. Inmediatamente Manuel Gesteira y
José Luis Díez acompañaron a Poveda a una entrevista con el obispo auxiliar de
Toledo, Anastasio Granados.
Le esperaron pacientemente pues se encontraba de visita pastoral a un pueblo y
casi al anochecer, recién llegado, les recibió con toda fraternidad en su casa y
atendió solícitamente sus quejas e instancias. El primer domingo que Poveda
llegó a Camuñas todo fue distinto, el mismo párroco salió a saludar al pastor y
se zanjó definitivamente aquella forma intolerante. El suceso y solución
tuvieron amplia repercusión en la prensa de Europa y de los Estados Unidos de
América, tanto en la religiosa como en los diarios de información general y
política.
En fin, que en Camuñas los seguidores de Lutero también marcaron el discurrir de
nuestra historia.
Bibliografía:
Camuñas un núcleo protestante en el siglo XIX – José Ariza Aranda, Pedro Gallego
Redondo, José Carlos García Moreno, Andrés Rodríguez Horta (Profesor Historia)-
Camuñas Diciembre 1985.
Historia de los heterodoxos españoles – Marcelino Menéndez Pelayo.
Actas do I Congreso Internacional “Curros Enríquez e o seu tempo” - Xesús Alonso
Montero.
Revista Cristiana – Diversos ejemplares.
"Obra Social de la Segunda Reforma" – Carlos López .
“Aus meinen Leben” Tomo II por Federico Fliedner , Editorial Martín Warneck, 4ª
Edición, Berlín 1903.
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