ALIMENTACIÓN Y SALUD

 

 

Este documento relata parte de lo que yo he aprendido en estos últimos años, parece mucho si no se sabe nada, pero verdaderamente es insignificante cuando descubres que hay un mundo, en muchos aspectos, totalmente diferente de lo que se nos muestra, con muchos estudios de investigación científicos, carreras de medicina y especialidades que aún no tenemos en España, que buscan la causa de nuestras enfermedades y padecimientos y no sólo se conforman con tratar los signos y síntomas, y lo más sorprendente para mi, es que relacionan todas las partes de nuestro organismo, como lo que son “un todo” con lo que haces, lo que comes, como te comportas, lo que padeces y como te sientes día a día.

 

OBJETIVOS:

 

1.     Conocer y aprender los beneficios de una “alimentación sana”, entendiendo por esta el consumo de alimentos que no hayan sido elaborados ni procesados químicamente en alguna de sus múltiples formas, lo más adaptada posible a cada una de nuestras necesidades y lo más variada posible.

 

2.     Darnos cuenta, entender e interiorizar aquella famosa frase que dice: “Somos lo que comemos”, porque verdaderamente nuestra salud depende, en su gran mayoría, de lo que ingerimos, aunque como dice David Román “No sólo somos lo que comemos si no lo que somos capaces de asimilar”, como trataremos más adelante.

 

Tratándose de niños, estos conceptos desde mi punto de vista, alcanzan su MÁXIMA importancia. Por un lado, porque los adultos somos los plenos responsables de su alimentación, lo que ellos comen es lo que los adultos les damos o dejamos que coman, apoyándonos en el frágil y repetitivo supuesto de que: “por que coma un poco no pasa nada”, “es lo que hay”, “es lo que comen todos”, “por una vez no pasa nada”, “le doy sólo un poco para que se calle”, “sólo lo utilizo como premio”, “no quiero que sea diferente”…. sin darnos cuenta que estas excusas, son sólo justificaciones de nuestra propia conducta, de lo que nosotros mismos hacemos y pensamos. Si nosotros aprendemos a comprar, cocinar y comer lo que nos beneficia, ellos también lo harán.

 

Por otro lado, porque aprender a alimentarse correctamente y ponerlo en práctica desde que somos niños no sólo beneficia a la salud del propio niño, si no que nos evitará futuras enfermedades y trastornos, nos brindará ventajas tanto físicas como psíquicas comparadas con quienes estén alimentados desequilibrada o deficientemente. Las conductas que aprendan los niños se mantendrán en su futuro y por tanto si fomentamos y mantenemos una alimentación mala serán adolescentes, adultos y ancianos con múltiples enfermedades y aunque con una esperanza de vida larga debido a los medios económicos, sanitarios y farmacológicos, con una calidad de vida penosa, con signos y síntomas de todo tipo, dependiendo de la predisposición de cada uno, y que en la mayoría de los casos le imposibilitarán para llevar a cabo su vida con total normalidad.

 

 

IMPORTANCIA DE LOS NUTRIENTES BÁSICOS

 

En primer lugar, repasaremos las partes más importantes de los dos principales grupos que conforman la materia orgánica, uno es el de los MACRONUTRIENTES: hidratos de carbono, grasas y proteínas y haré una pequeña mención al otro grupo, no menos importante, los MICRONUTRIENTES: vitaminas, minerales y oligoelementos.

 

MACRONUTRIENTES

 

1.   HIDRATOS DE CARBONO

Los carbohidratos, glúcidos o azúcares, son los compuestos orgánicos más abundantes, su función principal es aportar energía para todas las actividades celulares vitales. Aportan 4kcal./gr. La forma de la que somos capaces de extraer esa energía y por tanto aquella a la que hay que llegar a reducir el alimento, ya sea proveniente de materia vegetal como de tejidos animales, es la glucosa, un tipo de hidrato de carbono.

En una dieta sana estos macronutrientes deben provenir de alimentos como frutas, verduras, cereales y legumbres, los cuales nos aportarán además vitaminas, minerales y fibras vegetales.

Hay dos tipos:

Los simples, que son los que liberan azúcares a la sangre rápidamente (están formados por glucosa, fructosa o dextrosa y los alimentos donde se encuentran son: la miel, el azúcar, los zumos de frutas, las harinas refinadas y sus derivados, como los dulces, el pan, etc. y también las frutas enteras con su fibra sobre todo cuanto más maduras son), estos alcanzan rápidamente el torrente sanguíneo y provocan una subida de los niveles de azúcar (glucosa en sangre) y como consecuencia también una subida de los niveles de insulina que es la sustancia que se encarga de transportarla y permitir que pueda ser utilizada esa glucosa por las células para extraer la energía.

Los complejos, los de liberación lenta (celulosa, almidón en la patata por ejemplo y glucógeno en los animales). Están presentes principalmente en legumbres, tubérculos y cereales poco cocidos.

Ambos tipos son necesarios, puesto que la energía es de vital importancia para todos los tejidos de nuestro organismo sobre todo el sistema nervioso y el cerebro, cuyas células necesitan diariamente un aporte equilibrado de glucosa, pero de forma continua y constante, porque en caso contrario los excesos de azúcares, provocarán seguidamente excesos de secreción de insulina, posteriormente las bajadas de azúcar en sangre también son importantes y directamente proporcional al nivel de azúcar consumido. Esos altibajos de azúcar e insulina en sangre provocan diversos tipos de alteraciones

 

Tras la ingestión y subida brusca de azúcares en sangre:

 

Tras la bajada brusca de esos azúcares:

Conclusión:

La mayoría de la población mundial literalmente vive bajo los efectos del azúcar sin saberlo y sin notarlo. Este desequilibrio permanente está siendo asociado con diversas enfermedades nerviosas, especialmente en los niños. Ya son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los índices cada vez más elevados de niños hiperactivos, la inhabilidad para aprender y diversas alergias.

En el caso de los niños, todos sabemos que hoy en día es casi imposible negarles en su totalidad el consumo de dulces refinados, pero puede ser útil este consejo: aunque resulte paradójico, pueden ser una buena excusa para “reforzarle” buenos hábitos sobre los que poder realizar excepciones. Incluso pueden ser útiles para incentivar el autocontrol del niño. Es mejor el “por haberte portado bien, este fin de semana puedes tomar dos chicles sin azúcar”, que el “si no lloras en el médico te doy un chupa-chups”: en este caso el niño hará mal las cosas para que el padre “venga a negociar”. Es preferible que los “refuerzos positivos” sean indirectos y por acciones ya pasadas. Hay que ser más inteligentes que nuestros hijos cuando son pequeños, para que lleguen a ser más inteligentes que nosotros en el futuro.

Estadísticas y datos relevantes sobre el azúcar refinado:

 

 

 

 

 

o      Realizamos una encuesta entre nuestros compañeros de la E.S.O. para saber algo más sobre nuestros hábitos en el desayuno.

o      a)   El 11% de los alumnos/as no desayuna nunca o casi nunca. Las razones son: falta de tiempo (62%), no le gusta (24%), no tiene hambre (12%), otras (1%).

o      b) Desayunan siempre (77%), casi siempre (12%). De éstos dos grupos:
-Desayunan solos (41%) / Emplean menos de diez minutos (63%)
-Desayunan más los fines semana (88%).

o      c)    Alimentos que desayunan:
- Casi todos consumen una o más raciones de leche o derivados lácteos (95%).
- Si bien la mayoría (92%) toma un alimento sólido, predomina el consumo de bollos, galletas y otros productos industriales (60%), sobre cereales, pan, tostadas. (40%).
- Toman fruta o zumo (52%).

o      d)   El 35% nota al final de la mañana un descenso en la capacidad para prestar atención o en la energía para realizar cualquier actividad.

o      e)    Durante el recreo comen:
- Bocadillo y/o fruta (56%). De éstos el 5% come fruta.
- Solamente chucherías (16%)
- Además de bocadillo y/o fruta, chucherías (26%)
- Total de alumnos/as que consumen chucherías durante el recreo: 42%

    

2.   GRASAS

Las grasas, también llamadas lípidos, conjuntamente con los carbohidratos representan la mayor fuente de energía para el organismo (proporcionan 9 kcal. /Gr.), intervienen en la formación de membranas celulares, y además son importantes para que se produzca la absorción de algunas vitaminas, como las liposolubles A, D, E y K, entre otras muchas cosas.

Hay varios tipos y clasificaciones, por ejemplo:

Saturados: son sólidos a temperatura ambiente, la mayoría son de origen animal o se han elaborado por procesos químicos (hidrogenación, como la margarina), a ellos pertenecen aceites fritos de semillas, lácteos, carne roja, margarina, precocinados, bollería, etc. Dentro de este grupo nos encontramos con las grasas Trans.

Grasas Trans:

Mucho cuidado con el enunciado “100% vegetal” de algunos productos (margarinas, no así la mantequilla, las tostadas, pasando por las galletas, patatas fritas, magdalenas, bollería industrial, helados, cereales de desayuno no biológicos…)  Y es que la grasa vegetal, que de por sí puede resultar absolutamente inofensiva, puede convertirse en una bomba de relojería tras pasar por los procesos de tratamiento industriales actuales.

Con el fin de prolongar la vida de estas grasas y potenciar su sabor, las industrias de alimentación someten a las grasa vegetales a un proceso llamado hidrogenación. Básicamente, consiste en aumentar el número de átomos de hidrógeno de los ácidos grasos poliinsaturados que predominan en los aceites de semillas (girasol, soja,…).

No sólo los procesos industriales si no también algunos tratamientos domésticos, como la fritura, pueden acabar transformando los ácidos grasos buenos en malos. Como consecuencia, los ácidos grasos poliinsaturados de estos aceites vegetales cambian su estructura natural, llamada “cis”, por una artificial de tipo “trans”. Además, algunas grasas saturadas se convierten en insaturadas por la hidrogenación. De esta forma, la composición y la estructura de las grasas del aceite que se anuncia como 100% vegetal acaba teniendo poco que ver con las de un aceite vegetal natural.

Todo esto no tendría mayor trascendencia si no fuera por los resultados de las investigaciones llevadas a cabo sobre el efecto de estas grasas trans. Los efectos sobre nuestro organismo pueden ir desde cancerígenos como lo es el tabaco pasando por uno de los más conocidos y estudiados como es su influencia sobre el colesterol. Las grasas trans hacen descender el colesterol "bueno" (HDL) y elevan el "malo" (LDL), aumentando el riesgo de arteriosclerosis. Todo ello sin que el consumidor final se entere, confiado en la seguridad que le brinda la etiqueta de 100% vegetal. Además, tiene más importancia de la que parece debido a que los ácidos grasos de tipo trans pueden inhibir algunas transformaciones de otros ácidos grasos esenciales, retrasando el crecimiento y la maduración del cerebro. Y es que las grasas son una parte esencial de las membranas celulares del organismo, y la presencia de grasas trans en lugar de cis puede llevar al organismo a construir hormonas y paredes celulares defectuosas. Hoy en día hay una gran variedad de productos que contienen este tipo de grasas y que forman parte de la dieta base de nuestros hijos y la nuestra propia: 40% galletas y pan, 17% margarina, 8% patatas fritas, 1% cereales, 21 % productos animales de granjas y que no han llevado una alimentación correcta.

Insaturados: son líquidos a temperatura ambiente, proceden del mundo vegetal, se alteran con la luz y el calor, por lo que al freírlos cambian su estructura y pueden hacerse tóxicos, excepto el aceite de oliva virgen extra que aguanta 1 fritura, pertenecen a ellos los ácidos grasos esenciales (que no los puede sintetizar nuestro organismo) como el omega 3 (aceite de soja, caballa, arenque, atún, sardinas) y omega 6(aceite de girasol y maíz) que están en semillas, frutos secos, pescados.

Conclusión:

Las dietas ricas en determinadas grasas como las saturadas o de origen animal, han demostrado ser perjudiciales para el organismo relacionándolas directamente con niveles altos de de colesterol, trombosis, infartos, arterioesclerosis, obesidad, enfermedades de la vesícula biliar y algunos tipos de cáncer. Por el contrario, es aconsejable sustituirlas por grasas insaturadas (procedentes de organismos vegetales), sobre todo si son del tipo poliinsaturadas, que tienden a reducir los niveles de colesterol, que se encuentran generalmente en los aceites de pescado, también son beneficiosos para la circulación sanguínea, ya que reducen la coagulación y por tanto el riesgo de sufrir una trombosis.

Cuando el balance entre ingreso energético y consumo es positivo, habrá un incremento del depósito de grasas que a la larga significará una obesidad, la cual a su vez puede ser la causante de múltiples enfermedades: diabetes, enfermedades cardiovasculares, elevación del nivel de triglicéridos, colesterol, acido úrico, etc, insuficiencia venosa (varices, trombosis), problemas respiratorios, cáncer, cálculos biliares, problemas psicológicos (depresión, falta de autoestima, rechazo social…). El cálculo del grado de obesidad se hace mediante esta fórmula:

\mbox{IMC} = \frac{masa(kg)}{(altura (m))^2} 

En donde los resultados se analizan así:

Malnutrición

Saludable

Sobrepeso

Obesidad

Obesidad mórbida

<18,5

18,5 a 25

25 y 30

>30

>40

La niñez es una etapa en la que es factible cambiar conductas. Es el momento en que se conforman los hábitos, se estructura la personalidad y se pueden establecer patrones que en el futuro será más difícil cambiar.

Estadísticas:

·       Actualmente se conoce que sólo el 3 % de todos los tipos de obesidad son de origen neuroendocrino, es decir del propio organismo, por lo tanto el 97 % está relacionado con la alimentación o el conjunto de malos hábitos (sedentarismo, falta de ejercicio constante, mala alimentación).

·       Los estudios epidemiológicos muestran que el 55% de la población adulta, presenta sobrepeso y el 22% es obesa.

·       España es el segundo país de la Unión Europea, detrás de Malta, con mayor porcentaje de niños obesos o con sobrepeso entre los 7 y los 11 años, según las conclusiones de un estudio presentado por la Comisión Europea, que alertó de que la obesidad se ha convertido en una epidemia que afecta cada año a 400.000 niños más

·       Se ha demostrado que si la obesidad infantil se manifiesta o persiste en la segunda década de vida y no se corrige a tiempo es muy probable que se sufra obesidad en la edad adulta. Los adolescentes con sobrepeso tienen un 70% de probabilidades de llegar a ser adultos con sobrepeso u obesos. Esto se incrementa al 80% si uno o los dos padres es obeso o tiene sobrepeso.

                    

                    

3.   PROTEINAS

Son moléculas de gran tamaño formadas por unas estructuras más pequeñas llamadas aminoácidos. Aunque también podemos obtener energía de ellas (aportan 4 kcal./ gr) su función más importante en el organismo es la de formar otras sustancias, estructuras o tejidos. La proteína es una parte muy importante de la piel, cabello, uñas, huesos, los músculos, órganos y glándulas.

Se pueden clasificar en:

§       Completas, de alto valor biológico o esenciales, son aquellas que contienen los 9 aminoácidos esenciales y estos son aquellos que el organismo no los puede generar por si sólo y debe obtenerlos de la dieta. Están presentes por ejemplo en carnes, huevos, quinoa “supercereal”, soja y espelta.

A continuación detallo la mayoría de los aminoácidos y sus funciones en el organismo para que podáis observar la importancia que tienen:

Fenilalanina (Es importante en los procesos de aprendizaje, memoria, control de apetito, deseo sexual, estados de ánimo, recuperación y desarrollo de tejidos, sistema inmunológico y control del dolor).
Metionina (Interviene en el buen rendimiento muscular, remover del hígado residuos de procesos metabólicos, ayudar a reducir las grasas y a evitar el depósito de grasas en arterias y en el hígado).
Histidina (Es extremadamente importante en el crecimiento y reparación de tejidos, en la formación de glóbulos blancos y rojos. También tiene propiedades antiinflamatorias).
Triptófano (Ayuda a controlar el normal ciclo de sueño, tiene propiedades antidepresivas, incrementa los niveles de somatotropina permitiendo ganar masa muscular magra e incremento de la resistencia).
Treonina (Es un componente importante del colágeno, esmalte dental y tejidos. También le han encontrado propiedades antidepresivas. Es un agente lipotrópico, evita la acumulación de grasas en el hígado).
Leucina (Interviene con la formación y reparación del tejido muscular).
Isoleucina (Las mismas propiedades que la Valina, pero también regula el azúcar en la sangre e interviene en la formación de hemoglobina).
Lisina (Es necesaria para un buen crecimiento, desarrollo de los huesos, absorción del calcio, formación de colágeno, encimas, anticuerpos, ayuda en la obtención de energía de las grasas y en la síntesis de las proteínas).
Valina (Forma parte integral del tejido muscular, puede ser usado para conseguir energía por los músculos en ejercitación, posibilita un balance de nitrógeno positivo e interviene en el metabolismo muscular y en la reparación de tejidos).

§       Incompletas o No esenciales, son aquellos que el organismo por si sólo puede fabricarlos a partir de otros existentes:

Alanina (Interviene en numerosos procesos bioquímicos del organismo que ocurren durante el ejercicio, ayudando a mantener el nivel de glucosa).
Acido aspártico (Ayuda a reducir el nivel de amoníaco en sangre después del ejercicio).
Glicina (Es utilizada por el hígado para eliminar fenoles (tóxicos) y para formar sales biliares. Es necesario para el correcto funcionamiento de neurotransmisores y del sistema nervioso central. Incrementa el nivel de creatina en los músculos y también de las somatotrofinas; de esta manera es posible beneficiarse con un incremento en la fuerza y masa muscular).
Serina (Es fundamental en la formación de algunos neurotransmisores, en la metabolización de las grasas y para mantener un buen nivel del sistema inmunológico).
Asparragina (Interviene específicamente en los procesos metabólicos del Sistema Nervioso Central).
Acido glutámico (Tiene gran importancia en el funcionamiento del Sistema Nervioso Central y actúa como estimulante del sistema inmunológico).
Arginina (Estimula la liberación de hormonas del crecimiento. Reduce la grasa corporal, mejor recuperación y cicatrización de heridas y un mayor incremento de la masa muscular).
Cistina (Es importante en la formación de cabello y piel y también es un agente desintoxicante del amoníaco).
Tirosina (Interviene en distintos procesos de regulación del apetito, sueño, reducción del stress. También es un buen antidepresivo y reductor de grasa corporal).
Cisteina (Está implicada en la desintoxicación, principalmente como antagonista de los radicales libres. También contribuye a mantener la salud de los cabellos por su elevado contenido de azufre).
Glutamina (Se detalla más abajo).
Prolina (Es de fundamental importancia para un saludable estado de los tejidos de colágeno, piel, tendones y cartílagos).

El grupo de alimentos de los que podemos extraer proteínas y por tanto aminoácidos principalmente son la carne, pescado, huevo, cereales y legumbres. Por ejemplo las legumbres (excepto la soja que es esencial) y los frutos secos son deficientes en un aminoácido esencial (metionina) y los cereales y las semillas en otro distinto (lisina), por eso si los consumimos juntos se complementan proporcionándonos proteínas de alto valor biológico, de gran calidad, con menos colesterol y prácticamente 0% de grasa que las de origen animal (lentejas con arroz, espaguetis con guisantes, garbanzos con piñones, alubias con pasta, soja con verduras y arroz, ensalada de lentejas con nueces, frutos secos con bebida de soja o de arroz, etc.

            

 

MICRONUTRIENTES

 

4.   VITAMINAS, MINERALES Y OLIGOELEMENTOS

           

Es importante señalar que hay otras sustancias no menos importantes como son las vitaminas, minerales y oligoelementos, capaces de intervenir a favor o en contra en todas las reacciones químicas. Su presencia (principalmente en alimentos como frutas, verduras, pescados, semillas, cereales y legumbres) es absolutamente necesaria y sus deficiencias pueden traer consecuencias tremendamente importantes.

                          

RESUMEN Y CONCLUSIONES

 

Una vez conocidos los macronutrientes más importantes es preciso mencionar que puesto que los alimentos que consumimos pueden, como hemos visto, ayudar o perjudicar a nuestra salud, es importante comenzar por aprender a comprar (si en nuestra casa no tenemos sustancias dañinas para nuestro organismo es más difícil consumirlas de forma cotidiana) y una vez en casa aprender a cocinarlas de forma correcta (evitar frituras, rebozados, disminuir el consumo de harinas sobre todo blancas, salsas, dulces o endulzantes) y por otro lado conocer la importancia que tiene el consumir más alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales, legumbres), frente a los animales.

 

También me gustaría mencionar, puesto que tenemos el privilegio de vivir en un medio rural, con los beneficios que ello supone, que deberíamos intentar consumir alimentos ecológicos o biológicos de nuestra tierra, tener macetas en casa, comprar vegetales recién cogidos, sin productos químicos, buscar animales que hayan estado en movimiento y que hayan consumido principalmente hierba, no cereales, evitando los de granjas. Todo ello hace que se mantengan todas las propiedades fisicoquímicas de cada alimento, ya que muchos productos tanto animales como vegetales cuando no mantienen esas características NO producen beneficios e incluso pueden ser dañinos o tóxicos.

 

Por ejemplo, la carne de cerdo, aunque por si misma supera con creces la cantidad de grasas saturadas, malas, al resto de las carnes, cuando ha sido criado en granja con las consiguientes inyecciones de antibióticos y hormonas protocolarias, sin realizar ningún tipo de ejercicio y alimentado con cereales principalmente, puede convertirse en una carne poco menos que “venenosa” para el ser humano, con grandes cantidades de histamina, sustancia pro-inflamatoria, hasta 100 veces más que el resto de carnes, hormona de crecimiento (IGF 1), y restos de antibióticos y toxinas cuanto  menos cancerígenas.

 

Por ejemplo, la carne de rumiantes alimentados con hierba contiene entre 300-500 veces más de una sustancia beneficiosa (ALC conjugado) contra el cáncer, antiobesidad, potente antioxidante y desintoxificador.

 

Por ejemplo, la carne de gallinas o pollos que no se han movido y que se han alimentado con piensos contienen 50% de grasas “Trans” = supermalas.

 

Por ejemplo frutas y verduras que no han sido cultivadas al aire libre y no han sufrido los efectos de los rayos ultravioletas del sol y a los cuales además se le añaden fertilizantes, pesticidas, fungicidas, etc para evitar la aparición de enfermedades y aumentar la producción de esa cosecha, ven mermadas o totalmente destruidas muchas de sus propiedades.

 

Por ejemplo, los cacahuetes NO biológicos contienen una sustancia tóxica (aflatoxina), frente a los biológicos que aportan una beneficiosa (biotina)

 

Por ejemplo, el agua que ha pasado por desalinizadoras, pescados de piscifactorías  y muchos de los piensos para vacas, aportan muchísima más cantidad de una sustancia tóxica (brebetoxina)

 

Espero que haya quedado clara la importancia que tienen todos los grupos de nutrientes en nuestro organismo y la importancia que tiene que cada uno de ellos provenga de su fuente natural. Como el consumir alimentos no refinados, ni elaborados industrialmente y a ser posible eco o biológicos nos ayuda a mantener una salud física y psicológica, manteniendo así un equilibrio constante de todos los órganos y sistemas de nuestro organismo, anudándonos a ser más estables y afrontar mejor cualquier adversidad.

 

Es importante tener en cuenta que las pautas y conductas de alimentación que llevemos nosotros es lo que los niños van a aprender. Si les enseñamos a nutrirse correctamente no sólo les hacemos más saludables, más fuertes y más inteligentes en su niñez, si no también en el futuro.

 

 

 

 

                                  

 

 

 

 

                            

 

 

CONOCIENDO UN POCO NUESTRO ORGANISMO

 

El 80% de las células del sistema inmunológico se aloja en el intestino para protegernos de las bacterias patógenas, y facilitar la destrucción de agentes nocivos como tiamina e histamina, que son generadoras de gran cantidad de alergias y procesos inflamatorios.

 

Por eso, las primeras consecuencias de un intestino en malas condiciones es la sobrecarga del sistema inmunológico.

 

Una nutrición errónea y la ingesta de sustancias tóxicas o medicamentos agresivos (antibióticos, antiinflamatorios) dañan la mucosa intestinal (se hace más permeable) y rompen el equilibrio natural existente entre bacterias beneficiosas intestinales y hongos, lo que facilita la introducción de moléculas sin digerir y sustancias extrañas (alérgenos) en el organismo que son interpretadas por el sistema inmunológico como antígenos contra los que hay que defenderse. Esto crea un estado de alerta permanente que conduce a una fuerte sobrecarga del hígado provocando la denominada “cadena tóxica”, causa de alergias, inflamaciones e infecciones de todo tipo.

 

ESPECIAL CUIDADO CON LA ALIMENTACIÓN

 

Embarazo y lactancia:

 

Uno de los grandes problemas sociales y de salud, como ya mencionábamos anteriormente es la inmensa cantidad de niños y niñas obesas. Numerosos estudios aprueban que la obesidad es la causa número uno de muerte de las tres enfermedades mortales “killer”: cáncer, patologías cardiovasculares y diabetes. El sobrepeso de adulto se programa muy pronto, incluso antes del nacimiento.

 

Por ejemplo un peso de nacimiento por debajo de 2700 gramos provocará un aumento de peso en demasiado poco tiempo, causando una serie de consecuencias, variando de resistencia a la insulina (eso puede generar no sólo diabetes si no otras muchas consecuencias más) hasta hipertensión prematura por sobrecarga de la capacidad desintoxicativa.

 

Otro dato que marcaría el ser más propensos a la obesidad sería el aumento de peso en el primer año, este no debe haberse triplicado con respecto al peso del nacimiento.

 

El sobrepeso y la obesidad están relacionados con la capacidad para desintoxicar y esto se hace a través de la suma de células del hígado y neuronas y el 80 % de ellas se determina en los 5 primeros meses de embarazo y el 20 % en el último trimestre.

 

     Por otro lado hay una clave más que influye en la programación del peso corporal del futuro adulto es la Lactancia, entre muchos de los beneficios de la leche materna, están:

 

§       Neonatos nutridos con leche materna crecen más lentamente, aumentan menos su peso, comen menos y más veces en el primer año, ya que contiene importantes cantidades de leptina y adiponectina, sustancias que regulan el apetito, saciándonos, regulan la función del tiroides y además la adiponectina programa el sistema inmunológico y es anti-inflamatoria, por tanto la leche materna protegerá frente a una obesidad futura y muchos más trastornos añadidos. La leche de biberón, como es la de vaca, por el contrario aporta grandes cantidades de una sustancia, ghrelina, que aumenta el apetito.

 

§       Una composición cuantitativa y estructuralmente diferente a la leche de vaca que es “específica” para los terneros, estos deben aumentar de peso y estatura en muy poco tiempo (duplican el peso del nacimiento en 47 días, mientras que el humano en 180 días)

 

§       La proporción de absorción de hierro y calcio en la leche materna es de un 70% frente al 30% en la de vaca

 

§       Aporta una sustancia, lipasa, que ayuda a digerir la grasa de la leche, por lo que las digestiones son menos pesadas

 

§       Ayuda a mantener íntegro el sistema inmunológico (las defensas) del recién nacido por 6 mecanismos diferentes

 

§       Aporta menos sodio (sal) y por tanto los inmaduros riñones del bebé tienen menos sobrecarga

 

§       Aporta factores que favorecen el crecimiento de la flora intestinal beneficiosa

 

§       No hay ningún caso descrito de niño alimentado exclusivamente con leche materna que presente algún tipo de deficiencias, por el contrario con leche de vaca hay que suplementar el aporte de ciertas vitaminas y minerales

 

 

            Es importante señalar que la programación de los principales sistemas de un bebé (desarrollo cerebral, mecanismos de defensas, calidad de sus órganos y tejidos, formas de actuar, susceptibilidad a determinadas enfermedades, etc.) se da hasta los 2 años de edad por lo que hasta entonces la alimentación que lleve la madre durante el embarazo y durante la lactancia y por supuesto aquellos alimentos que ingiera este bebé/niño en su primera etapa de vida pueden programar un individuo totalmente sano, por el contrario pueden hacer que desarrolle directamente alguna enfermedad o padecimiento o hacerle en mayor o menor grado susceptible de desarrollarlas, por lo que hay que tener especial cuidado con la alimentación en estas dos etapas, embarazo y hasta los 2 años de edad.

 

           

                                                 

                                                                         

Vamos a nombrar a continuación ciertos nutrientes que recibirán un énfasis especial por las sustancias que contienen y que no deben faltar en la alimentación de la madre y el niño hasta los dos años

 

NUTRIENTES BÁSICOS EN EMBARAZO Y LACTANCIA Y NIÑO DE 2 AÑOS:

 

 

A PARTE DE ESTOS NUTRIENTES BÁSICOS ES IMPORTANTE:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PAUTAS DE INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS EN EL BEBÉ:

 

            En cuanto a las pautas de introducción de los alimentos para el bebé es importante resaltar que debe hacerse no antes de los 6 meses (membrana intestinal muy permeable, sistema inmunológico poco desarrollado, poca capacidad de desintoxicación, órganos en general inmaduros) y a ser posible a los 9 meses (en este periodo lo ideal es que esté con leche materna exclusivamente), en este orden:

1º Tubérculos (en la evolución la madre los premasticó y así se los dio al hijo como los pájaros). Es el primer nutriente que genera autotolerancia en todos los tejidos y células y el más antigénico (no genera alergias). Los tubérculos se caracterizan por tener mucha fibra y esto genera una flora intestinal óptima. Hay montones de tipos: batata, puerro, cebolla,  zanahoria (No remolacha, es neurotóxica para un cerebro en desarrollo por una sustancia que no desaparece con el calor. No aportar demasiada patata ya que contiene muchos hidratos de carbonos)

 

2º Hojas verdes, por la similitud antigénica con los tubérculos

 

3º Frutas tropicales no cítricas, consumir crudas no en zumo. Aunque vivimos aquí, seguimos reconociendo la fruta tropical como propia. En su carne tienen una sustancia llamada criptoxantina responsable del desarrollo del sistema que genera autotolerancia: banana, coco, mango, papaya, aguacate… (No kiwi)

 

4º Huevos. Procura variar y darlos de diferentes aves.  Hervidos, pasados por agua, si quieres algún día crudo, a la plancha

 

5º Pez de agua dulce

 

6º Frutas europeas, no cítricos, ni fresas, tienen muchas aminas y podrían inducir alergias

 

7º Animales pequeños salvajes: conejo, pájaros, y si comes carne que sea carne joven (cordero lechal es muchísimo menos alergénico que vaca)

 

8º Frutos secos crudos (Cacahuete no es fruto seco, es una raíz y además si no es biológico es tóxico)

 

9º Frutos del bosque (moras, frambuesas, grosellas, arándanos, incluido arroz salvaje)

 

10º Pescados del mar: Uno a uno, no como grupo

 

11º Por último cereales, son muy alergénicos y por otro lado, como es el caso del maíz con demasiados azúcares y el 97 % de origen transgénico y se desconocen los efectos sobre nuestro organismo y del trigo, que es uno de los menos indicados por eliminar la flora intestinal saprofita y hacer más permeable a sustancias tóxicas la barrera intestinal.

 

Los alimentos se deben introducir:

-en mucha cantidad, para ayudar a programar el sistema inmunológico correctamente

- de uno en uno, para detectar posibles intolerancia.

 

Por ejemplo una buena pauta sería con cada alimento nuevo darlo en las 3 comidas durante 3 días, mezclado o no con los que ya teníamos introducidos y dejar 3 días sin ninguno nuevo y así sucesivamente.

 

EN UNA DIETA SANA

 

1.   Alimentos que son medicamentos por las sustancias que contienen:

 

 

Combinaciones de alimentos que potencian su poder de desintoxicación:

 

 

2.   Datos de interés y trucos muy beneficiosos:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

                                         Ó        

 

 

                      

 

 

                           

LÁCTEOS

 

Hay un tema que merece especial atención y del que últimamente ya se empieza a hablar cada vez más dada su importancia y es el de los LACTEOS, sobre todo procedentes de vaca, uno de los “alimentos” más sobrevalorados y que sin embargo médicos y personas que han tratado de profundizar en el tema, avalados por muchos estudios de investigación en salud, opinan que no son necesarios nutricionalmente e incluso están directa e indirectamente relacionados con múltiples enfermedades y padecimientos.

 

ELEMENTOS QUE HASTA HOY LO JUSTIFICABAN

 

 

 

 

 

Pero hay que hacernos varias preguntas al respecto:

 

 

 

 

 

DATOS QUE HOY CONOCEMOS

 

 

 

Carne

§       Año 1965……….28,1 Kgr./pers/año

§       Año 1988……….67,8 Kgr./pers/año

 

Lácteos

§       Año 1965….….120 ml./pers/día

§       Año 1988……..250 ml./pers./día

 

 

 

El Dr. Gauvin, afirma que ha podido comprobar como las enfermedades de garganta, nariz y oídos, sobre todo en niños, son más elevadas en aquellos que consumen lácteos incluidos los yogures.

 

El Dr. Oski, jefe de un hospital de Pediatría en América, afirma que al retirar los lácteos desaparecen o mejoran los problemas de sinusitis y asma entre sus pacientes. Pág. 136

 

 

 

 

 

Ø     El Dr. William Ellis, comprobó en 2500 análisis de sangre de sus pacientes que los niveles más bajos de calcio estaban en aquellas personas que consumían 3,4 y 5 vasos de leche/día

Ø     El estudio más exhaustivo y más extenso en epidemiología sobre conexión entre dieta y enfermedad en toda la historia médica, “Estudio Cornell-Oxford-China o Proyecto China” realizado sobre 10.000 familias en la China rural y Taiwán demostró el efecto desmineralizante de los lácteos, a aquellos chinos que se les dio a beber lácteos ingerían 4 veces más calcio que los que no los tomaban y sin embargo en los primeros es donde más problemas de descalcificación se producían

Ø     En los países occidentales es donde más se nos recomienda aumentar el consumo de lácteos y sin embargo es donde más están creciendo las enfermedades relacionadas con la descalcificación, como la osteoporosis

Ø     En la Universidad de Taipeh y Los Angeles, observan como la osteoporosis aumenta de forma espectacular en aquellas personas que sin haberla tomado comienzan a hacerlo

 

 

 

Ø     Utilizar los lácteos como otro alimento más, no como pl