Antonio Canseco y Escudero    



    Antonio Canseco y Escudero había nacido en Rabanal del Camino el día 27 de junio de 1838, aunque algunos apuntes de su biografía lo sitúan erróneamente en el año 1841. Fue hijo de Pedro Canseco y Marías Escudero, ambos de Rabanal. Lo bautizó el 30 de Junio don Vicente Alonso, según consta en su acta de nacimiento2.

    Nada se sabe de cómo y donde se formó en el oficio de relojero, pero con veinte años se le sitúa en Madrid y ya para entonces había construido un reloj sin pesas y patentado con el nombre de "sistema Canseco". Sus relojes pronto alcanzaron fama y sus relojerías situadas en la calle Mayor números 55, 57, 59, Plaza del Ángel 10 o Mesón de Paredes 21 de la Capital de España, fueron de gran reputación.
Estaba en posesión del "Privilegio de Invención en España y Francia", que es una especie de patente que le permitía montar el tipo de reloj que él mismo diseñó.

    Algunos de sus relojes fueron famosos como "el de los Chinos", citado por el escritor Pérez Galdós o el pintor José Gutiérrez Solana; "Al mediodía me encuentro a los pies de la iglesia de San Sebastián; al lado de una antigua relojería; su escaparate está ocupado por un enorme reloj de "chinos" de madera pintados, con las coletas hasta los pies y las caras y manos amarillas. A la altura de sus cabezas hay un boquete negro y lóbrego con un complicado mecanismo de ruedas, campanas, poleas y cadenas. Cuando las agujas del reloj se van uniendo y acercándose a las doce, hay un ligero estremecimiento en los brazos de los "chinos" y de pronto, al sonar la primera campanada un chirrido de muelles los pone en movimiento y un chino pequeño sale de una caja cuya puerta se cierra de golpe y montándose a caballo en una campana da un fuerte golpe en ella con un martillo muy grande saliendo despedido al voltear la campana y quedando colgado de la trenza, entre un estruendo de hierro que arman los dos chinos gigantes tirando de unas cadenas". De este curioso y espectacular reloj nada se sabe en la actualidad aunque se sospecha que partió ilegalmente para tierras mejicanas.
Canseco nunca fue constructor de relojes, importaba las máquinas de Morbier, en Francia, y las adaptaba a las características del lugar donde iban a ser instalados [N. del E. Este tipo de reloj era también conocido como "Condal"]. 


Además del curioso reloj de los chinos, muchos otros relojes procedentes del taller de Canseco han alcanzado fama como el emplazado en la Catedral de Madrid, El del Palacio de Oriente, el del Escorial y el del Hospital Gómez Ulla. Este último reloj fue construido en 1886 y felizmente restaurado en 1990, por el Doctor Pedro Portellano, tras llevar más de veinte años sin funcionar y que hoy día se exhibe en el vestíbulo del hospital.
A tal altura llegó el prestigio del relojero leonés, que cuando los Capuchinos quisieron colocar un reloj en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, Canseco tuvo que trasladarse hasta allí para instalárselo.
En 1892 con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de América, edita un folleto con el programa de los festejos y al mismo tiempo un una relación de modelos y precios de sus relojes3.
También figura un inventario de relojes vendidos desde el 14 de Mayo de 1881 (Berlanga de Duero, Soria) hasta la fecha de publicación del folleto, la cifra alcanza a 144 relojes4. En esta relación figura el de Orgiva5, cobrado simbólicamente por su nieto don Antonio Canseco Cauz en el año 1989, al tiempo que el pueblo granadino rendía homenaje al ilustre relojero.
Los precios de los relojes oscilaban entre las 350 pesetas del instalado en Hta. Castañeda de Madrid y las 11.000 del de Pinoso en Alicante. 

(Reloj de Rabanal del Camino) 



Tres son los relojes que Canseco dejó en León: 

El de Rabanal del Camino que fue un regalo suyo en 1882 al pueblo que le vio nacer y que está instalado en la torre de la iglesia y al cuidado de Bladimiro Carrera. 

(Reloj de Santa Colomba de Somoza)

El reloj de Santa Colomba de Somoza, también en tierras maragatas, y el de la antigua cárcel (1885), hoy Archivo Histórico Provincial, de la capital de la provincia. 

(Reloj del Archivo Histórico Provincial. León)

Falleció don Antonio Canseco en su domicilio madrileño del Paseo de las Delicias en 1917. La tradición relojera continuó hasta su nieto D. Antonio Canseco Cauz.

Cerrar