|
Callejero
Niños pierden su ignorancia, mientras juegan para no
darse cuenta, jóvenes enamorados siguen buscando su intimidad en el retiro
de la oscuridad, alegres campesinos de desgastadas facciones, ancianos
encorvados, a los que parece que la tierra les llama. Bancos impasibles al
tiempo, bien saben las historias de tantos y tantos días de compañía y hay
paredes que gimen heridas por chiquillos que exploran el interior que
ocultan. Atrojes con la mirada perdida en el pasado susurran al viento
poemas, mientras las chimeneas vierten su humo lento.
|
Panorámicas de Camuñas:
Plaza del Molino |
|